Las columnas de la alhóndiga de Bilbao, Azkuna Centroa
- Alejandra Nicolau
- 27 ene
- 3 Min. de lectura

De todas las veces que viví en España, nunca fui al País Vasco, hasta Marzo del 2023, fue antes de regresarme <<oficialmente>> a vivir a México y lo pongo entre comillas porque en ese entonces me había decidido que iba a vivir en España hasta los 40 años - y estaba muy equivocada, como casi siempre-. Bueno, en ese momento decidí hacer un último viaje por España, visitar a la familia paterna y así aprovechar para conocer Bilbao y el Getxo.
Esa visita al centro de Bilbao, estuvo bastante linda y después de vivir en playa fue un muy agradable contraste -porque no me gusta tanto el calor-, visité el Guggenheim, el Museo de Bellas Artes, la Catedral de San Nicolás de Bari, el Casco Viejo, -las siete calles-: Somera, Artekale, Tendería, Belostikale, Carnicería Vieja, Barrenkale y Barrenkale Barrena.
La última parada de mi visita era la Alhóndiga, o Azkuna Centroa, -que les recomiendo muchísimo- es una experiencia un tanto distinta después de visitar el Guggenheim, con su plástica y sus complicados encuentros, porque la alhóndiga retoma la ortogonalidad del proyecto clásico, que aunque sea un edificio restaurado, otorga unas soluciones y entregas visuales un tanto nostálgicas como sorprendentes. Bueno, por algo es obra del arquitecto y diseñador Philippe Starck, primero les voy a contar la historia del edificio, luego de su restauración y finalmente de sus columnas, las que -más- llamaron mi atención.

El edificio de la Alhóndiga se construyó a principios del XX, como parte de los edificios impulsados en -El Ensanche- de la ciudad. Se le encargó al arquitecto Ricardo Bastida, proyectar un edificio para almacenar vino, aceite y encurtidos, diseñado en estilo modernista, empleando materiales como ladrillo rojo y piedra, además de concreto. Fue uno de los más importantes puntos del comercio de la ciudad por varias décadas, hasta el declive de su uso y su completo abandono en los años 70´s.

En el año -2010- se inauguró el centro cultural Azkuna Centroa, la alhóndiga de Bilbao, como parte de una iniciativa para convertir a la ciudad de Bilbao, en el centro cultural del País Vasco. Como les había dicho anteriormente, el proyecto de rehabilitación y diseño fue ideado por Philippe Starck, el cual adaptó el estilo modernista del exterior, demoliendo la estructura interior para albergar a las nuevas funciones del centro. El edificio actualmente cuenta con: Salas de exposiciones, Librería y Tiendas, Piscinas, Gimnasio, Mediateka y Salas de Cine.

Algo que me llamo mucho la atención, como arquitecta y -fan de la historia de la arquitectura- fue la exposición de las Columnas, idea del escenógrafo Lorenzo Baraldi, quién revistió 43 de las columnas del espacio inferior de la alhóndiga. Las 43 columnas simbolizan y representan también a las otras millones de columnas del mundo, a sus culturas, religiones y a los daños periodicos que estos elementos arquitectónicos han sufrido por las guerras y por el tiempo.
Para disfrutar de esta exposición, -no hay que ser un experto en gramática ornamental-, ya que cada una de ellas nos recuerda al imaginario colectivo de las formas de la historia de la arquitectura, sin embargo, no recuerdo que existiera un orden cronológico para realizar la visita, creo que es un formato mucho más libre, te acercas a la columna que más llama tu atención y hay que dejarse llevar por estos elementos y recorrer el espacio siguiendo a aquellas que más te interesen.
Espero genuinamente poder regresar y tomarle una foto a cada una de ellas -para poder compartirlas- pero bueno por ahora, les dejo esta -muy breve- explicación del edificio, de las columnas y espero motivarlos para que la visiten.




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