¿Cómo diseñar un cuarto fantasma?
- Alejandra Nicolau
- 13 ago 2023
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 28 oct 2024
Para este POST, voy a utilizar una mención sobre ¿qué son los fantasmas en la arquitectura? del libro de Adaptive Reuse, Extending the lives of Buildings de Liliane Wong (2017), libro que también utilice para hacer la analogía del síndrome de Frankenstein, en el post de ¿Qué es un monstruo arquitectónico? el cual les dejo el link aquí -->
Bueno -ahora sí- ¿Cómo diseñar un cuarto fantasma? Según Liliana Wong, los fantasmas son vestigios de ciertas estructuras, las cuales quedaron en los edificios, aquí podemos referenciar al famoso concepto que muchos en restauración conocemos como - el palimpsesto-, por lo tanto los fantasmas son aquellas estructuras que alguna vez existieron y que dejaron una especie de rastro, de lectura.
También, si hablamos de fantasmas puede tener un aspecto un poco más obscuro, ya que los -fantasmas de verdad-, se supone son aquellos que tuvieron un pasado traumático, justo como aquellas reformas en edificios destinados originalmente a la tortura o a cárceles, reformatorios, cuarteles de guerra y no olvidemos lo que personalmente me da mucho más miedo - los hospitales y los hospitales psiquiátricos-.
Así que, para diseñar un cuarto fantasma, primero tendríamos que partir del supuesto de que existen dos tipos de fantasmas, los amigables, como -Gasparín- y los de de terror, como - La llorona-.
De tal modo, el cuarto Gasparín, sería uno que entreve vestigios de los closets, de ciertos muebles empotrados, retazos de alguna alfombra y el peso inerte de la cama, y quizás para su restauración o reforma solo convendría un diálogo en el que se respete la materialidad y las dimensiones del espacio arquitectónico.
Sin embargo, diseñar el cuarto de un fantasma de terror- el cual solo recomiendo hacer a restauradores y reformadores con mucho temple-, contemplaría un profundo respeto a los eventos del pasado, su materialidad, sus cicatrices y su historia, en el cuál quizás el uso original de vivienda, tenga que ser contemplado más como un museo, o un uso que no requiera una permanencia de más de una noche.




Está lectura me ayuda a entender mejor las edificaciones a las cuales se les dió una segunda oportunidad, un ejemplo para mí sería el uso de la estructura de Paseo Molino, yo lo considero un cuarto Gasparín, más amigable donde se respeta la materialidad y las dimensiones del espacio arquitectónico y en dónde la gente puede disfrutar de la plaza y buena relación con los departamentos, siendo un gran exponente arquitectónico en Toluca
Este post es interesante por qué explica la idea de los “fantasmas” en la arquitectura. Me gusta pensar que los espacios pueden guardar rastros de lo que existió antes, por qué eso hace que un edificio no sea solo lo que vemos hoy, sino también una acumulación de historias.
La idea de respetar esas marcas del pasado al intervenir un espacio es increíble porque de alguna manera forman parte de su identidad y creo que ver la arquitectura así ayuda a entender mejor cómo los lugares cambian con el tiempo, pero siguen conservando su historia.
Me parece una forma muy interesante de explicar cómo los edificios guardan rastros de su historia. La idea de los fantasmas en la arquitectura ayuda a entender que los espacios no solo son lo que vemos hoy, sino tambien lo que existio antes y dejo huella en ellos. Tambien me gusta como plantea que al intervenir un lugar es importante respetar esas marcas del pasado en lugar de borrarlas.
El texto me parece interesante pues nos menciona de otra forma la restauración debido a que nos menciona que los fantasmas en arquitectura son los vestigios de otras construcciones, también de cierta forma nos enseña como debemos de diseñar de acuerdo a las necesidades con la comparación de Gasparín y la Llorona
Este texto me parece fascinante porque convierte un tema complejo como la restauración en algo cercano y hasta lúdico, usando la metáfora de los “fantasmas” para hablar de los vestigios arquitectónicos. Me gusta cómo plantea dos perspectivas: la amable, vinculada a los rastros cotidianos como muebles o alfombras, y la oscura, que conecta con lugares cargados de dolor histórico. Esa dualidad hace que el lector reflexione no solo sobre lo técnico del diseño, sino también sobre lo simbólico y emocional de los espacios. En conjunto, logra transmitir que diseñar un “cuarto fantasma” implica sensibilidad, respeto y creatividad, más allá de lo material.