¿Cómo diseñar un restaurante slow de ramen?
- Alejandra Nicolau
- 17 mar
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 30 mar
No sé si han escuchado sobre los locales de comida -slow- o sobre el movimiento, yo la verdad es que no había escuchado de esto, hasta que me salió como ejercicio en el libro de texto de francés que estaba estudiando en el 2024, y eso que el libro ya tenía sus añitos, lo que me hizo pensar que en México, mejor dicho en Toluca, este tipo de restaurantes aún no son muy populares o ¿yo no estoy muy enterada de las cosas? -Desde que recordé que había hecho este proyecto para esta clase, he tenido la intención de escribir sobre esto-.
Bueno, el termino de -slow food- o comida lenta, viene a contraponerse a la idea de la comida rápida. Es un movimiento que promueve las tradiciones culinarias, los productos locales, la comunidad, la historia y el valor único de las cosas. En el caso de la comida, le apuesta a una nutrición consciente, de buena calidad y de comercio justo. ¡Sí! estamos hablando de un anti-diseño, algo que busca romper con los programas arquitectónicos previamente establecidos en esta era de consumo, de instantaneidad y de las 3 B's.

Bueno, el primer paso para diseñar restaurantes, es saber el tipo de cocina al que esta dirigida (también para adaptar algún espacio). No es lo mismo diseñar para un restaurante de comida francesa, que de comida mexicana y en este caso, japonesa pero especialmente de ramen. También, deben saber que hay muchos tipos de ramen, esto lo aprendí en mi libro de -Let´s make ramen- de Hugh Amano y Sarah Becan; y como soy mexicana y además no he ido a Japón, pues se muy poco al respecto, -pero, bueno eso nunca me ha inhibido para cocinar ramen o para imaginarme un restaurante slow de este platillo-.
La idea principal de este restaurante, -según lo que entregué en clase-, era que diseñaras tu propio plato de ramen, desde cero. En este lugar conocerías el proceso para hacer este platillo tan elaborado, desde hacer tus propios fideos, seleccionar los ingredientes más frescos y más deliciosos, cocinar la carne, escoger el mejor fondo y el maridaje. La verdura empleada, como cebollines y zanahorias, en principio deberían de haber sido sembradas ahí, por lo que -estaría bien que ofrecieran cursos de horticultura-.
El restaurante cumpliría con el siguiente programa:
Contemplar un estilo japonés, preferiblemente de los ochentas.
Un maravilloso jardín japonés. -Con arena, piedras y algún bonsái-.
El área de preparación de alimentos, (común) el espacio para hacer los fideos, con las maquinas de pasta, y también el espacio para dejar secar la pasta. En estas mesas, tendríamos que acondicionar como en las mesas de Teppanyaki, con espacio para corte, una plancha y otro espacio para después hervir los fideos.
Un espacio abierto donde haya una alacena y refrigeradores para escoger los ingredientes frescos.
Un espacio de hortaliza o de invernadero, donde puedas sembrar y tener hierbas frescas para cocinar.
Servicios, baños, almacenes de limpieza y de depósito de basura.
Finalmente, el área de degustación de alimentos -preferiblemente mirando hacia el jardín-.
"Obviamente" en estilo japonés de los ochentas y con los tradicionales techos de madera y teja, y el noren, el letrero o cortina tradicional que colocan en la entrada de los establecimientos, es de tela y esta dividida en secciones. Este letrero se cuelga para indicar que el establecimiento esta abierto.
La decoración también deberá de incluir, -esto de manera personal y por mi gusto-, lámparas de papel, mesas de madera clara y al natural, algunas mascaras tradicionales, de: - oni, kitsune o de tengu- , ventanas o puertas de madera con papel encerado, juegos de luces y sombras que se marquen sobre las paredes blancas u ocres y quizás... alguna animación japonesa en alguna televisión vieja de los ochentas, en el fondo.
La intención oculta del movimiento slow, es desacelerar el momento de la comida, apreciar los momentos que tenemos y compartirlos con tus seres queridos. Me gustaría mucho, que este post llegará a los ojos correctos -a un restaurantero claramente- y que pudiera hacer realidad este restaurante de Slow Ramen.




La idea del restaurante slow de ramen me parece muy interesante porque no solo plantea un espacio para comer, sino toda una experiencia alrededor del proceso y del tiempo. En ese sentido, el diseño arquitectónico cobra mucho valor, ya que puede guiar al usuario a recorrer, observar y participar en la preparación de los alimentos. También me parece increible integrar elementos como el jardín o el área de cultivo, porque refuerzan esta conexión con lo natural y con el origen de los ingredientes, algo que va muy acorde con la filosofía del movimiento slow.
se destaca por su enfoque sensorial y experiencial, ya que no solo piensa en el espacio físico, sino también en el proceso culinario y la interacción del usuario, creo que la propuesta es creativa y coherente, aunque el tono es más personal y exploratorio, lo que le da cercanía pero resta un poco de profundidad analítica. a primera vista me parece que funciona como una reflexión interesante que conecta gastronomía, diseño y estilo de vida.
Creo que es muy acertado lo que planteas sobre cómo hoy en día todo es inmediato. No solo la comida rápida, sino en general estamos acostumbrados a que todo sea eficiente, rápido y casi sin esfuerzo, como si el valor estuviera en qué tan rápido lo recibes y no en lo que implica.
Por eso, la idea del slow ramen me parece interesante, pero no la vería como un “anti-diseño”. Al contrario, siento que implica mucho más diseño que un restaurante de comida rápida, porque no solo estás resolviendo la función de alimentar, sino construyendo toda una experiencia de usuario.
Aquí el valor no está en vender un plato de ramen, sino en vender algo mucho más intangible que es…