top of page

Anatomía de la belleza de la cotidianidad

  • Foto del escritor: Alejandra Nicolau
    Alejandra Nicolau
  • 19 sept 2025
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 10 mar

Este post es un cúmulo de experiencias sensibles que se fueron expandiendo dentro de mi espíritu estético - si es que existe algún concepto así- pero como todas las cosas que se van acumulando indiscriminadamente dentro de cualquier recipiente, finalmente encontraron su devastador fin y salieron disparadas. En este caso, decidí agarrar un poco de estas experiencias, de mi pasado reciente y escribirlo por este medio -Ya me estaba recordando la aplicación del blog que hace más de seis semanas que no escribo, absolutamente nada-.


La descripción del concepto de belleza es posible, -no la considero subjetiva y creo que es definible, desde cada una de nuestras prácticas-, solo que sí debemos de contextualizarla en una cultura, sociedad y en la historia. A veces, el individuo como perteneciente a un grupo pudiera tener la falsa ilusión de tener un gusto único y particular, pero la mayoría de los productos estéticos que consumimos fueron pensados para nosotros, - me hizo recordar aquella icónica frase del <<Diablo viste a la moda>>-.


De cualquier modo, nuestra personalidad puede ser clasificable en categorías de consumo, - o por motivos de redención al arte-, categorías de recepción emocional. -También, me declaro humildemente no capacitada para andar inventando palabras, pero es meramente un ejercicio narrativo-.


Les cuento brevemente una experiencia personal, hace algunos años, viví en un lugar donde mis experiencias estéticas, eran casi igual a 0, por lo que mi corazón y mi espíritu estaban cada día más grises. Yo he vivido casi toda mi vida en el Valle de México y la verdad es que aquí no te hace falta nada -hablando de experiencias culturales-. La comida es maravillosa, vivo a lado de un mercado <<hay de todo>> que es vastísimo y que se pone todos los lunes, los edificios históricos no tienen comparación, hay bibliotecas públicas, librerías, ferias del libro, mercados de libros, de flores, quesadillas en cada esquina, es -simplemente maravilloso- y bueno, <<ingenuamente>> se me ocurrió irme a un pueblo de la frontera en Estados Unidos donde solo hay un mall con la mitad de los negocios cerrados, grandes avenidas que son imposibles de caminar y un Target.


En este -mall- , a medio cerrar, había una librería, donde me refugiaba la mayoría de mis fines de semana, aquí encontré un libro en la mesa de los descuentos, que se llama -Little pieces of hope. Happy-making things in a difficult world-. Bien dicen que los libros te escogen a ti, lo cual es muy gracioso porque le regalé este mismo libro a una amiga y ella lo olvidó, por lo que creó que no se quiso separar de mi todavía, - Si, es que creen en esto-.


Bueno, este es un libro muy lindo, es interesante y particular, tiene frases, canciones, escenas de películas y libros, pero sobre todo comparte muchos momentos de la cotidianidad, los cuales te recuerdan lo maravillosa que es la vida. En ese momento <<gris>> el libro me ayudo mucho, ya que a pesar de vivir en un lugar con pocos elementos de mi cultura, me permitió recordarlos y revalorizarlos.


Les comparto algunos de esos momentos:


  • El momento en que se rompe la piñata

  • Una película de Wes Anderson o de Guillermo del Toro

  • Cumplir tu palabra

  • Que alguien te lleve -de caballito-.

  • Cerrar los ojos y acordarte de la primera vez que leíste tu libro favorito

  • Ver las películas de Indiana Jones, o las de Volver al Futuro.


Por lo tanto, la belleza de la cotidianidad, es todo esto, son todos esos momentos que parten de ti; de tu cultura, tu infancia, tu personalidad, tus gustos, - de mi infancia, recuerdo mucho los frutsis rojos congelados, son aún mis favoritos-. Todos estos recuerdos no están aislados, conllevaban un sentimiento, una emoción y casi siempre una experiencia estética.


Encontrar la belleza en la cotidianidad, es olvidar los cánones clásicos, la fotografía artística en blanco y negro, es simple y llanamente emocionarte por la variedad de frutas y verduras de los mercados de México, por la increíble comida que aún se cocina en cazuela de barro, -muero por un arroz rojo, con sus chicharos perfectamente colocados aleatoriamente- entre otra infinidad de cosas. Es también apreciar lo más cercano, lo que vemos cada día, en cada ida al trabajo, o cuando caminas por las calles de tu pueblo.


Ya por último y para entender con muchísima más claridad a que me refiero con la belleza de la cotidianidad, les recomiendo ver la película de <<Perfect Days>> (2023) de Wim Wenders, es una película bella, sencillamente extraordinaria, en donde el personaje elige conscientemente encontrar la belleza dentro de su rutina diaria y para mi el final de esta película es una de las mejores experiencias cinematográficas que he podido conocer -reconocí una sensación agridulce de nuestra vida humana- .



10 comentarios


Frida Aguilar
Frida Aguilar
hace 2 días

Hay días en los que nos sentimos más conectados con las cosas que nos rodean, las disfrutamos y apreciamos mientras sabemos que forman parte de nuestra vida cotidiana, aunque hay días que el ritmo es acelerado, que no puedes detenerte a admirar el paisaje, hay días en los que pareciera que esas cosas pasan a segundo plano y por unos pequeños momentos nos olvidamos de esos detalles, esas sensaciones, esos olores, colores y texturas que nos regresan la confianza y nos traen de vuelta y es que lo cotidiano a veces es caos, es impredecible pero siempre se puede aprender y disfrutar de ello, jugando un poco con las cosas cotidianas, un ligero cambio se puede disfrutar mientras se reinventa…

Me gusta

EMANUEL FLORES
EMANUEL FLORES
10 mar

Yo creo fielmente que muchas de las cosas que nos llenaban de pequeños, como ir al parque o simplemente jugar con tierra o arena sin importar que nos fueran a regañar despues, las disfrutabamos mas, precisamente por que crecimos, esa mente tan inocente y pura (en la mayoria de los casos), es corrompida por la opinión de terceros, por la necesidad de conseguir una buena calificación o bien, algo que llevar a la mesa y este post me hizo recordar que no toda la belleza se encuentra en altos edificios brillantes, depende muchísimo de donde partas para tomar tu diseño y que así tu edificios no solo sea una caja pintada, esa "inspiración" puede venir de donde sea, incluso de…

Me gusta

Angel Mejía Reynoso
Angel Mejía Reynoso
08 mar

wow wow wow wow y wow, me emocione bastante al encontrar una mención a "Perfect days" una de mis películas favoritas también. Y justamente me parece muy acertada la mención de la cinta puesto que, al igual que en la película, el valor de estar aquí hoy se encuentra en las pequeñas cosas que muchas veces el ritmo tan desenfrenado de la vida no nos permite observar; hay un concepto en la película que personalmente me encanta y es el de "komorebi" siendo la palabra que se le da al fenomeno que se presenta cuando se proyecta la sombra de las hojas del árbol, y dentro de esta definición, casí como algo poético, se nos dice "solo existe al momento,…

Editado
Me gusta

Luz ¡!
Luz ¡!
07 mar

Creo que muchas veces se nos olvida, y me incluyo, en lo bonita que es nuestra cultura, lo vivido, lo más sencillo que nos llegó a agradar de niños, pensando simplemente en lo malo, el futuro, el que pasara o el qué dirán. Casi nunca nos detenemos a darnos cuenta que vivimos rodeados de belleza, de cultura, historia, amor y felicidad.

Bien es conocido el dicho, nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido, casi nunca nos paramos a agradecernos por crear tan bonitas enseñanzas y recuerdos, o simplemente por darnos cuenta de cómo somos y quiénes somos, porque al final de cuentas, son todas estas experiencias, cultura e historia las que forjan nuestra personalidad y deseos.

Me gusta

Paola Itzel Sanchez Hernandez.
Paola Itzel Sanchez Hernandez.
24 feb

Este texto me hizo pensar que la belleza no siempre está en lo extraordinario ni en lo que se considera “artístico”, sino en los pequeños momentos que forman parte de nuestra vida diaria. La lectura me recordó que muchas de las experiencias que más nos marcan están ligadas a la infancia, a la cultura y a los hábitos cotidianos que solemos pasar por alto. Detalles simples como la comida, los libros, el cine o ciertos recuerdos tienen una carga emocional que los vuelve profundamente estéticos.


También me pareció interesante cómo se plantea que la belleza no es completamente individual, sino que está influida por el entorno y por el contexto cultural en el que crecemos. Esto me llevó a reflexionar…

Me gusta
bottom of page