¿Cómo diseñar un hogar con libros?
- Alejandra Nicolau
- 18 nov 2024
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 1 dic 2025
-Para que este diseño funcione te tiene que gustar leer, pero sobre todo te tienen que gustar los libros-. Esos paralelepípedos que pueden contener las mayores historias, hazañas, inventos, consejos y sabiduría del mundo, de hecho, por el tono romántico de este post, he de advertirles que en un principio lo pensé como poema, porque mi bibliofilia se ha incrementado mucho estos últimos años.
Bueno, la idea de este post surgió porque ayer terminé de leer <<El gato que amaba los libros>> libro, que también es un poco poema de amor a los lectores y a las pequeñas librerías, muy bien curadas, con libros de segunda mano y de la localidad. Lo que más disfrute de ese libro, fue la detallada descripción de la librería, los consejos de vida y el valor de los libros. Sobre todo, me hizo recordar el valor que yo le he dado a los libros en todos los hogares que he tenido.
Desde la primera casa en la que viví, los libros siempre han sido muy importantes, mi mamá aún conserva los libros que leyó en secundaria, una colección de libros clásicos, que tenía cuentos como: Mujercitas, La Llamada de lo salvaje, Colmillo Blanco, El libro de la selva, entre otros, ya por separado, uno de mis predilectos, el de los Tres Mosqueteros de Dumas, después ya fue enriqueciendo la biblioteca con una clara preferencia al realismo mágico, muchas obras de Isabel Allende, Ibargüengoitia, García Márquez y Carlos Fuentes.
De todos esos libros, recuerdo mucho como me identifiqué con el personaje de Florentino Ariza, lo leí justo cuando terminé con mi primer novio, y así le di al Amor en los tiempos del Cólera, un lugarcito en mi corazón -para siempre- y por lo tanto lo guardé por muchos años en mi recámara, en mi buró o en mi escritorio, siempre cerca de mi, para recordarme de esas largas noches que pase llorando por un amor junto con mi gran amigo Florentino, quien también lloraba conmigo.
-Bueno, por ahí, va la idea, si queremos diseñar un hogar con libros, debemos de darle un lugar significativo a los libros y a sus historias, dentro de nuestras casas-.
Una vez viví en una residencia universitaria -Galileo-, ahí no tenía mucho dinero para comprar libros, sin embargo, siempre iba a sacar el mismo libro a la Biblioteca Central de la Universidad, incluso después de terminarlo, lo leí por segunda vez porque me gusto mucho y también por que me costo mucho trabajo comprenderlo del todo. Ese libro <<La aventura del Pensar>> de Fernando Savater, fue parte de la decoración de mi cuarto compartido, colocado en la cabecera de mi cama, dos posters, un mapa de Valencia y el olor a cigarro que permeaba en el cuarto.
También viví en una casa, que compartía gastos con una compañera de piso, - roomie-, en esta situación, si la has vivido tu cuarto se vuelve tu refugio y el único lugar dónde puedes reflejar y cumplir con tus necesidades de pertenencia e identidad. Entonces, trabajaba de 9 a 6, llegaba cansada porque odiaba mi trabajo y solo esperaba el sábado para disfrutar de dos días de libertad y como no tenía amigos tampoco había mucho que hacer, por eso me iba a una pequeña librería, la cual me gustaba mucho ya que estaba excelentemente curada y diseñada para gente -nostálgica- como yo. Tenía muchos mangas, legos, funko pops, clásicos, libros de filosofía, bestsellers y juegos de mesa.
Así, cada Sábado, salía de ahí con un libro, un manga o un pequeño souvenir de la cultura pop, los cuales fui acomodando en mi recámara, muy cerca de mi, decoré con ellos mi escritorio y mi buró de noche. En ese periodo, me acompaño Borges Profesor, La Biblioteca de la Media Noche, Los poemas de Emily Dickinson, Stevenson, El Hobbit y un Cuento de Navidad de Charles Dickens. <<Aquí adquirí la costumbre de leer ese libro cada Navidad>>.

Hasta ahora, siempre trato de tener cerca a los libros que me han marcado en la vida o que próximamente voy a leer, pero -También hay que sacudirlos frecuentemente, porque acumulan mucho polvo-, En este momento, me acompañan pocas novelas y mucha teoría arquitectónica, aunque siempre trato de hacer espacio para Borges, Manguel y Stevenson, por lo menos decirles pacientemente que me esperen ya que me quedan aún 3 años, de puros tratadistas arquitectónicos y tener la fortuna de leer a Vitruvio, Alberti, Palladio, Nicolas Ledoux, Julien Guadet y Viollet le Duc.
Por lo tanto, piensa en todos aquellos libros que te han marcado de cierta manera y colócalos cerca, donde puedas verlos o puedas recordarlos y por si algún día tienes alguna visita se los puedas recomendar.
Hacer el proyecto para curar tu biblioteca, puede ser tan sencillo o complejo como se requiera, en mi casa, utilizo un sistema de -referencias y alfabético-, los diccionarios están antes que los libros de dinosaurios-.




Los libros no solo sirven para leer, sino que también pueden formar parte importante del diseño de un hogar. Me parece buena la idea de que los libros tengan un lugar visible dentro de la casa, ya que también representan recuerdos, experiencias o momentos importantes de la vida de una persona. Cuando los libros se colocan en estanterías, escritorios o incluso cerca de la cama, pueden darle identidad al espacio y hacerlo más personal.
Además, investigando un poco sobre este tema, leí que muchos arquitectos consideran que las bibliotecas o espacios de lectura pueden influir mucho en la atmósfera de una casa. Por ejemplo, el escritor Jorge Luis Borges hablaba mucho sobre la importancia de las bibliotecas y decía que…
Me pareció muy interesante porque habla de algo con lo que me identifico mucho, tener libros cerca y que formen parte de tu espacio. Siempre me ha parecido increíble cómo los libros terminan formando parte de nuestra vida y del espacio que habitamo, el como los acomodamos y los tenemos cerca, me parece interesante pensar que una biblioteca personal también se “diseña”, porque decides qué libros tener a la vista, cómo organizarlos y qué lugar ocuparán por qué al final ellos hablan mucho de nosotros.
En lo personal me encanto este artículo porque plantea el diseño del hogar desde una visión mas simbólica en donde los libros no son solo objetos decorativos, sino elementos que construyen identidad y memoria dentro del espacio habitable, es decir que la arquitectura no se limita a muros y estructuras, sino que también se compone de los significados que damos a los objetos que nos rodean, tales como los libros.
Qué bonito post; a la par también me considero una persona fanática de la lectura y me han llegado estos momentos cuando un estante ya no es suficiente para todos nuestros libros y que cuando te das cuenta ya hay 5 libros apilados en el buró porque ya uno no sabe dónde meterlos. Resulta muy importante darle ese significado a nuestra vivienda con la historia o momento de nuestra vida que nos acompañó ese libro. Cuidarlos y convertir nuestro hogar en una biblioteca abierta para ti y para todas las personas de nuestro círculo y adentrarlas en el mundo en el que nos acuñamos.
Está buenísima la idea de plantear el diseño desde lo cotidiano. Me quedé pensando en lo de “cómo diseñar un hogar con libros”: al final no es sólo decorar, sino entender que los objetos que elegimos terminan marcando el espacio y hasta la forma en que lo habitamos. Creo que justo ahí está lo interesante, en cómo lo práctico se mezcla con lo simbólico.