Anatomía del proyecto artístico
- Alejandra Nicolau
- 21 mar 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 18 ago 2025
Las Academias de Bellas Artes (BB. AA. ) tienen su origen en el pensamiento ilustrado, - trataré de quitarle cualquier índole política, aunque sea aparentemente imposible, para cualquier acontecimiento social-. El pensamiento ilustrado, tiene a su vez una condición racionalista, lo que en resumidas cuentas significa que hay una construcción lógica del pensamiento. ¿Pero, cuál es la construcción lógica (paso a paso) de un proyecto artístico?
Las Academias de las BB. AA. o las tres nobles artes, son tres: La arquitectura, la pintura y la escultura. Cómo soy arquitecta, podría contarles un poquito más sobre la enseñanza de la Arquitectura, pero lo que quería contarles en este post, es sobre la exposición a la que fui hace 15 días, en el Museo de Bellas Artes de Valencia, la cual termina el 23 de Marzo de este año, por lo que les puedo compartir un poco de mi experiencia.

Realmente, fue un poco coincidencia dar con esta exposición, ya que estaba investigando sobre teoría de la arquitectura en las Academias y a su vez, la parte proyectual sobre la aplicación de esta teoría en las obras artísticas. -Podríamos empezar el debate de si la Arquitectura es arte o ciencia-, pero... mejor, solo situémonos en aquel momento de la historia, en que las Academias de las Bellas Artes, tenían el control de la enseñanza, de la titulación arquitectónica y de la dictaminación de las obras de la ciudad en España y sus territorios a partir de la década de los 70s, del siglo XVIII.
Que los arquitectos estuvieran estudiando junto con los pintores y escultores, me hizo recordar cuando en mi Universidad, la Facultad de Arquitectura y Diseño, se llamaba Facultad de Arquitectura y Artes, hasta aquella separación de la carrera de Artes Plásticas, que seguramente dejó un gran vacío en la formación de los arquitectos de mi ciudad.
La exposición del Museo de Bellas Artes de Valencia, tiene por nombre: Invención y proyecto. Bocetos en el Museo de Bellas Artes de Valencia. Es un recorrido corto -leyendo casi todo y con <<apreciación artística>>, capacidad también de reciente extinción, como la capacidad de comprensión lectora, posiblemente sean tan solo 40 minutos-. El recorrido consiste en las cuatro fases del proyecto, una lamina explicativa por fase, que acompaña las distintas obras artísticas del acervo del Museo de la Academia (Proyecto/Non plus ultra/Bocetos/Non Finito).
La primera fase, el proyecto, comienza con el bocetaje, el boceto como base del proceso artístico. El boceto puede considerarse desde el dibujo, así como las figuraciones en yeso o arcilla. Este primer acercamiento del artista, le permite contemplar la materialización de la obra, mediante distintos soportes, desde dimensiones hasta acabados. -En arquitectura, el ejercicio de bocetaje, tanto plano como maqueta, se ha visto reemplazado por los softwares de modelado en 3D-.
El segundo paso del proceso, non plus ultra, -yo no lo había escuchado, por lo que llamo mucho mi atención-, esto significa que el boceto no pasó la aprobación, ya fuera de quien solicitara la obra, de los mismos académicos ó del mismo artista, situación en la que muchas veces nos encontramos los arquitectos con la <<borradita general>>. Estas obras, existen como testimonios de la posibilidad de lo que pudieron haber sido, es sencillamente maravilloso, creo que contienen un valor de potencialidad.
El tercer momento, son los bocetos SI autorizados, los cuales contienen una mayor experimentación que los primeros, contemplando texturas, materiales, uso de los colores, -me gustó mucho, una pequeña bóveda en miniatura, que colocaron en la sala, la cual apoya al entendimiento de este discurso del proceso artístico- y bueno finalmente el non finito, esta fase, tampoco la conocía, y como su nombre claramente lo índica, nos habla de una obra artística que por cual fuera la razón no pudo ser terminada.
En arquitectura, un ejemplo muy claro es el Monumento a la Revolución en la Ciudad de México, y a diferencia del non plus ultra, estas obras artísticas que también podrían contener un valor de potencialidad, estas tienen otro que es mucho mayor, -o creo se siente más intensamente-, el valor de lo incompleto, de estar a instantes de ser acabados, pero congelando ese momento en el tiempo.




Me parece fascinante cómo destacas los procesos que normalmente quedan ocultos: los bocetos descartados y las obras incompletas. Nos recuerda que el valor de una obra no siempre está en el resultado final, sino en todo el camino creativo que lo precede. Pero creo que también creo que hay una fundamental diferencia entre una obra arquitectónica o de arte plástico incompleta, siento que en el arte, la pieza inconclusa puede adquirir fuerza poética, pero en arquitectura la incompletud suele leerse como fracaso constructivo o abandono. Ahí se revela esta diferencia, que el arte puede quedarse en la idea, pero la arquitectura siempre termina habitándose, incluso cuando no llega a completarse.
me gustó esta lectura porque explica de una manera sencilla cómo funcionaban las academias de bellas artes y el proceso creativo de un proyecto artístico. me llamó la atención lo de las fases, sobre todo el non plus ultra y el non finito, porque muestran que hasta las obras rechazadas o incompletas tienen un valor especial. también me pareció interesante la comparación con la arquitectura actual, donde ya casi no se usan bocetos a mano, pero siguen siendo la base de cualquier idea.
Me fascinó cómo planteas que un proyecto artístico no se define únicamente por su culminación, sino también por todas esas etapas intermedias que solemos olvidar o incluso descartar. Creo que tu reflexión sobre el non plus ultra y el non finito abre una perspectiva súper interesante: al final, tanto lo inacabado como lo que nunca se concretó también tienen un valor estético y hasta histórico.
Lo que más me gusta es que, logras recordarnos que el proceso creativo es tan importante como el resultado. A veces uno tiende a mirar un boceto o un proyecto detenido como un “fracaso”, cuando en realidad ahí también hay potencia, belleza y verdad.
Todo lo que puede tener "vida" es cíclico y pasa por diferentes etapas de crecimiento hasta la muerte, utilizo esta alegoría para poder entender que todo el arte pasa por un "ciclo de vida" que va desde su idealización hasta su finalización. La diferencia a una vida, la percibo, en que estas obras se pueden quedar estáticas en una etapa y tiempo, mostrándonos más de su contexto y dejando mucha reflexión e ideas inconclusas del qué hubiera pasado si se terminara o llegara a su etapa final.